ULTIMAS NOTICIAS DE LA CAUSA > La Cámara de San Nicolás resuelve abrir a prueba en esta segunda instancia el Expediente y ordenar se realice en consecuencia una nueva pericial médica por el cuerpo médico forense de La Plata. VER DETALLES >

> 18/5/10 Se presentó ante la Cámara de Apelaciones de San Nicolás un pedido de explicaciones al perito Médico Dr. Manuel A. Caro. (que es quien resultó designado por la Cámara para la apertura a prueba como perito de oficio) en función del informe pericial que el presentó en el expediente. De este pedido de explicaciones, la Cámara le corrió traslado al perito para que conteste, y actualmente se encuentra en la Oficina Pericial para que este responda los puntos por nosotros consignados.
------------------------------------------------------------------------------------



 

El 17 de Febrero de 1992, a las 12 hs, Miguel Oscar "Cacho" Pintos ingresa a la Cínica Moderna de Baradero con un cuadro de retención aguda de orina, luego de haber sido atendido en su domicilio por el Dr. Sorkowsky, quien trasmite
la necesidad urgente de su internación con fines quirúrgicos. Los doctores Sorkowsky y Recagne manifiestan que habían descubierto la presencia de un adenoma prostático por lo cual consideraban que había que operar el miércoles 19 de febrero. El grupo familiar plantea su temor por los antecedentes cardíacos y los médicos dicen que se le aplicará una anestesia rápida para evitar el compromiso cardíaco. El día martes 18 de febrero, Cacho amanece bien, se levantó, fue al baño y se manejaba por sus propios medios, afirmando los médicos que el paciente es operable, que el resultado de los valores de enzimas prostáticas eran muy elevadas y que se confirma la necesidad de la operación.
El miércoles 19 de febrero ingresa al quirófano a las 8 hs.
En el quirófano estaban el anestesista Dr. Francisquello,
los cirujanos Dres. Recagne y Genero, la instrumentista
y la enfermera y su hija Sonia, quien había solicitado
presenciar el acto.
Cacho estaba conciente y lúcido. El anestesista controlaba el funcionamiento del electrocardiógrafo y las lecturas del ritmo cardíaco, dice, en un momento dado, que el aparato era nuevo
y no conocía bien su manejo.
Al término de la operación, los médicos informan que se había extirpado un adenoma y sería enviado a Rosario para su análisis, a pesar de que los médicos informan que la operación fue exitosa, el paciente es enviado a terapia intensiva (nunca se obtuvo el resultado de esa biopsia).
Al ingreso de Cacho a la Unidad de Terapia intensiva no se
solicita la atención de un médico cardiólogo, siendo un paciente con riesgos cardíacos.
Al ingreso a terapia intensiva se encontraba compensado clínicamente y la operación había sido un éxito, según los médicos. Para las 13.30 manifiesta encontrarse sumamente dolorido. En la historia clínica el Dr. Fransisquello deja constancia que a las 14:00 hs. el paciente presentaba un shock neurogénico y que su estado revestía extrema gravedad. Recién a las 17.30 vemos ingresar a una enfermera con elementos para destapar sondas, encontrándose totalmente descompensado. Era un enfermo cardíaco desde hace 20 años. Sus dolencias eran infarto de miocardio y fibrilación auricular, contando la clínica con su historial médico ya que era allí donde se atendía.
Tardíamente se solicita un cardiólogo de urgencia, quien se desempeñaba en otro nosocomio. Luego de transcurrido un tiempo, insólitamente el cirujano nos comunica que había sido reoperado, que había sido entubado y que se encontraba
estable.
A las 00.00 hs comunican que Cacho había fallecido. Los Dres. Recagne y Ochoa informan que había hecho una fibrilación auricular de la que no había podido salir. Posteriormente nos enteramos que en el certificado de defunción decía que la causa de la muerte era edema agudo de pulmón. La verdad es que murió de peritonitis provocada por gravísimas irregularidades quirúrgicas. Patología por lo cual nunca fue tratado.
Al momento de realizar el sepelio y solicitar el cambio de cajón
se informa que no se puede hacer debido a que el cajón estaba lleno de sangre, hecho inusual en tan poco tiempo transcurrido luego de su muerte.
Luego del sepelio su familia inicia los tramites legales correspondientes a un juicio por mala praxis en el juzgado
de San Nicolás. Transcurridos todos estos años y luego de
varios cambios de carátula (mala praxis, homicidio culposo,
daño moral) el cuestionamiento de la muerte de Cacho está avalado por un impecable informe pericial del Dr. Mariano Castex: No obstante ello, el caso parece dormir el sueño de
los justo en algún cajón olvidado.
Acudimos a la gente en busca de apoyo para que se haga posible en este caso derrotar la alianza espúrea de corporaciones que se sostienen mutuamente, no importa los crímenes y la injusticia que practiquen.
Ojalá Cacho pueda descansar en paz.