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ULTIMAS NOTICIAS DE
LA CAUSA >
La Cámara de San
Nicolás resuelve abrir a prueba en esta segunda instancia el
Expediente y ordenar se realice en consecuencia una nueva pericial
médica por el cuerpo médico forense de La Plata.
VER DETALLES >

Miguel Oscar
"Cacho" Pintos nació en Baradero el
15 de agosto de 1919. Sus ancestros se remontan
a la
época en que Hernandarias entra por el Río Pilcomayo,
y va estableciéndose en distintos puntos del NE de la
Provincia de
Buenos Aires,
siendo descendiente de la
unión de un
Español con la hija de un
Cacique. De sus
raíces hereda su serenidad frente a la vida, su
respeto
hacia el otro y hacia la naturaleza. Siempre contaba una
leyenda
de las culturas nativas que decía que cada vez
que se cometía un
crimen y que una vida era robada,
los antiguos descendían a cobrar
justicia.
Durante 20 años trabajó como obrero en Refinerías de Maíz,
donde cosecha innumerables compañeros, desempeñándose
como delegado sindical, desarrollando una comprometida lucha
por los derechos de los trabajadores.
El 10 de marzo de 1945, a los 23 años, se casa con
Irma Ofelia Correa y
de su
unión
nacieron sus hijas
Nora Lilian y Sonia Raquel que a su
vez
lo hicieron
abuelo de Leandro y Grisel.
Su esposa Irma era descendiente de suizos, alemanes y
franceses, fueron una pareja muy unida, con mucho amor
y compañeros
absolutos en la vida y en la militancia.
Irma fallece el 15 de Mayo
de 1997.
Su hija mayor Nora es Profesora de Plástica y Piano,
su hija
Sonia es Psicóloga y Psicoanalista. Su nieto
Leandro
está a punto de terminar su carrera de Filosofía.
Su nieta Grisel
es Actriz, Bailarina y Productora Comercial
de Radio, actividad
por la que ha recibido un Premio Eter.
Cacho fue un hombre bueno, generoso, nada
sensacionalista, nunca
habló mal
de nadie.
Humilde.
Un excelente padre y esposo.
El Partido Justicialista lo
contó entre
sus filas cuando
la palabra estaba
prohibida. Siempre brindó su casa
y su
vida.
Junto a Irma, en su negocio de la Cancha de los Pintos,
siempre tenían un plato de comida para todo aquel
que lo necesitara.
Desde muy chico se dedicó a jugar
al fútbol,
destacándose siempre
por
sus habilidades deportivas.
Como
deportista pasó por Sportivo Baradero, Rivadavia,
y Argentinos
Juniors.
La colombófila también recibió su aporte en sus primeros
años
de
vida y por
último el deporte heredado de sus
ancestros,
pelota a paleta, donde
fue un
pícaro
e
inteligente delantero.
En la
memoria de la personas, sigue vivo el Gran Cacique,
en la inmortal cancha de pelota paleta de Cacho, sus
personajes Chapa Mosca, Pucherito de Gallina, Garua, Guri,
El Payador Airala, el Manco Mesina... fantasmas que todavía viven en
la esquina de Gallo y Anchorena.


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